En los últimos años se habla cada vez más del SIBO (Small Intestinal Bacterial Overgrowth), o sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado. Sin embargo, también existe mucha información confusa que puede llevar a pensar que cualquier molestia digestiva se debe a este problema
Nuestro aparato digestivo alberga millones de bacterias que forman parte de la microbiota intestinal. La mayoría viven en el colon, mientras que el intestino delgado contiene muchas menos.

¿Qué es el SIBO?
Cuando las bacterias aumentan de forma excesiva en el intestino delgado, hablamos de SIBO. Esto altera la digestión y favorece la producción de gases.
¿Qué síntomas produce?
Los síntomas más habituales son:
- Distensión o hinchazón abdominal.
- Exceso de gases.
- Dolor o molestias abdominales.
- Digestiones pesadas.
- Diarrea, estreñimiento o alternancia de ambos.
Estos síntomas también aparecen en otras enfermedades digestivas, por lo que no son exclusivos del SIBO.
¿Cómo se diagnostica?
La prueba más utilizada es el test de aliento, que mide el hidrógeno y el metano producidos por las bacterias tras ingerir una solución de glucosa o lactulosa.
Aunque es una prueba sencilla y no invasiva, no es perfecta y siempre debe interpretarse junto con la historia clínica del paciente.
¿Todos los gases significan SIBO?
No. La hinchazón y los gases pueden deberse a muchas causas, como el síndrome del intestino irritable, la intolerancia a la lactosa o la fructosa, la enfermedad celíaca, el estreñimiento o determinados hábitos alimentarios.
Por ello, no es recomendable atribuir automáticamente estos síntomas al SIBO.
¿Tiene tratamiento?
Sí. El tratamiento depende de cada paciente y puede incluir antibióticos de acción intestinal, medidas dietéticas y el tratamiento de la causa que haya favorecido el sobrecrecimiento bacteriano, cuando sea posible.
¿Tiene relación con la alergia alimentaria?
Prácticamente no. La alergia alimentaria suele producir reacciones inmediatas como urticaria, hinchazón o dificultad para respirar, mientras que el SIBO provoca molestias digestivas crónicas.
En muchas ocasiones, pacientes que creen tener una alergia alimentaria presentan en realidad otro trastorno digestivo que requiere un estudio diferente.
En resumen
El SIBO es una causa reconocida de síntomas digestivos, pero no explica todos los casos de hinchazón o gases. Un diagnóstico correcto requiere valorar la historia clínica y, cuando esté indicado, realizar las pruebas adecuadas para ofrecer el tratamiento más apropiado.
Creo que esta versión encaja mejor con el formato de las entradas del blog de Alergoasma: puede leerse en 2–3 minutos, conserva el rigor científico y transmite el mensaje principal sin sobrecargar al lector.