No lo llames “calentamiento global”, llámalo “cambio climático”

Hace un par de días disfrutaba de la impactante e formativa película “El vicio del poder” de Adam McKay sobre los abusos del poder, la codicia ilimitada y la sinrazón humana. En una de las escenas, un experto en comunicación a las órdenes del gobierno busca la forma de cambiar la visión de la gente sobre el calentamiento global. Decía en un tono burlón que tal expresión daba miedo a cualquiera, que ponía demasiado énfasis en el problema y que sería mejor llamarlo simple y llanamente “cambio climático”.

Como ocurre en tantos otros ámbitos, al cambiarle el nombre a la realidad y otorgarle otro más amable, nuestra percepción cambia y nos sentimos más tranquilos. Bueno, ya no se trata de “hervir” a la gente en un mundo sobrecalentado gracias al efecto invernadero de los gases contaminantes que producimos sin mesura, simplemente se trata de un “cambio climático” del que ya nos ocuparemos en su momento. Ahora a disfrutar. Vamos a celebrarlo viajando todos 50 km hasta el centro de la ciudad en un coche diésel a comprar alimentos traídos en avión desde otro continente por una cadena de supermercados.

En otro orden de cosas, este fin de semana se ha celebrado en Madrid una reunión nacional llamada CYNA que patrocina GlaxoSmithKlane y en la que se comunican nuevos aspectos sobre la alergia y enfermedades afines. Se habló de muchos temas interesantes, pero quizás sobresalió el tema de la contaminación ambiental.

En esta reunión, los doctores Fan Chung y Jordi Sunyer nos relataron diversos estudios científicos que demuestran cómo la contaminación ambiental es uno de los principales actores que perjudican nuestra salud. La contaminación, en especial la producida por las pequeñas partículas que emiten los motores diésel, influyen de forma notable en nuestra función respiratoria, y esto es especialmente cierto si tienes enfermedades como la EPOC o el asma. Solo pasear unos minutos por una calle muy contaminada como Oxford street en lugar de hacerlo por Hyde Park determina cambios notables en tu función respiratoria si eres asmático.

Pero no solo influye la contaminación en nuestros síntomas respiratorios, también está muy relacionada con la incidencia de infartos de miocardio e incluso con el aprendizaje infantil. Los niños que estudian en colegios ubicados en zonas contaminadas muestran perfiles de aprendizaje peores que los niños que lo hacen en colegios ubicados en zonas menos contaminadas. Y a todos nos sorprendió sobremanera la imagen de una finísima partícula procedente de un motor diésel metida dentro de una neurona cerebral, a la que había llegado viajando a través de los nervios olfatorios de la nariz. La imagen resultaba espeluznante.

En fin, datos más que preocupantes que debemos unir a todas las demás informaciones que nos llegan a diario por los medios de comunicación. No es broma. La contaminación ambiental, la llamemos calentamiento o cambio, es un asunto muy importante para nuestra salud en el que todos nos tenemos que poner a trabajar.

Y ahora sí. Celebremos este conocimiento dando un saludable paseo hasta un buen lugar en el que tomarse un vino local. Y de paso sintamos alegría y orgullo por vivir en una ciudad como Salamanca que mantiene niveles tolerables de contaminación, pero sin bajar nunca la guardia.

Autor: Dr. Juan Manuel Igea, alergólogo en Clínica Alergoasma.